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Entrenamiento de funciones ejecutivas: actividades

Breve introducción a las funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas (llamadas con frecuencia funciones metacognitivas) constituyen una serie de complejas habilidades que se encargan de organizar y monitorizar las capacidades cognitivas de la persona para que esta pueda resolver cualquier problema al que se enfrenta, con independencia de su modalidad (verbal, no verbal, emocional…). Estas funciones son indispensables para el control del pensamiento y de la conducta.

En ocasiones, el funcionamiento de los circuitos neurológicos implicados en la activación de las funciones ejecutivas es poco eficaz y el niño tiene dificultades para comportarse de manera autónoma, plantearse objetivos o mantener la motivación una vez que se ha planteado metas concretas. Como consecuencia, no alcanza los objetivos propuestos, lo que impide la activación de los circuitos de recompensa de los que depende la motivación para plantearse nuevas metas.

En estos casos, es necesario entrenar, a través de actividades específicas realizadas sistemáticamente, los procesos cognitivos implicados en las funciones ejecutivas (planificación y monitorización del pensamiento).

Con esta idea en mente, hemos preparado una tabla de entrenamiento diario con el propósito de estimular, de forma práctica y divertida, los diferentes componentes de las funciones ejecutivas. Tened en cuenta que los juegos propuestos a modo de ejemplo deben adaptarse, en cada caso, al desarrollo cognitivo del niño y que vosotros, los padres, sois los más indicados para saber qué tipo de juego atrae más a vuestros hijos. Lo importante es que esos juegos sirvan para facilitar la planificación y monitorización del pensamiento y la conducta.

A continuación figuran las actividades propuestas acompañadas de una breve descripción del proceso cognitivo que queremos reforzar con cada una de ellas.

Velocidad de procesamiento

La velocidad de procesamiento es una propiedad del sistema cognitivo. Tengamos en cuenta que cada niño tiene sus propios tiempos de procesamiento de la información y que la automatización de tareas sencillas le permitirá ahorrar recursos cognitivos.

Actividades propuestas

Juegos de encadenamiento con los que se busca automatizar procesos cognitivos sencillos. Para ello utilizaremos secuencias de rutinas cotidianas que incluyan tiempos.

    Ejemplo:

    • Me levanto-desayuno-me visto.
    • Tiempos para recoger el cuarto / tiempos para poner la mesa…

Memoria de trabajo

La memoria de trabajo no es exactamente una memoria ya que no almacena información a la que podemos recurrir pasado un tiempo. Constituye un sistema complejo con capacidad para retener información limitada (visual, verbal y espacial) por tiempos cortos para permitirnos su manipulación y transformación.

Está estrechamente vinculada con el sistema ejecutivo central que se encarga de dirigir los recursos atencionales y motivacionales necesarios.

Actividades propuestas
  • Memorización de listas: el adulto propone las listas y el niño las retiene. No ofreceremos más de ocho elementos y valoraremos la amplitud de memoria del niño para ir incorporando más elementos de forma progresiva.

    Ejemplo:

    • Lista de la compra.
    • Lista de cosas que tenemos que guardar en la maleta estas vacaciones.
    • Lista de objetos que tenemos que ir a buscar a la habitación…

  • Recuerdo/reconocimiento de estímulos visuales parecidos: organizamos juegos de memoria visual inmediata utilizando objetos de casa. Para ello presentaremos los distintos estímulos durante 2-3 segundos.

    Ejemplo:

    • Mostramos un par de calcetines que después hemos de identificar entre todos los guardados en el cajón.
    • Mostramos un par de juguetes parecidos (dos coches, por ejemplo) para luego reconocerlos entre un conjunto.
    • Colocamos un grupo de objetos y, a continuación, retiramos uno para que el niño identifique el que falta…

Acceso a los almacenes de información

Es la habilidad para acceder a los almacenessde memoria a largo plazo. Durante la resolución de problemas se combina con frecuencia información nueva con información antigua almacenada en la memoria a largo plazo.

Actividades propuestas
  • Criterio fonológico: utilizaremos juegos del tipo «veo-veo» y «stop».

    Ejemplo:

    • Un jugador dice una letra o sonido y los demás deben buscar palabras que empiecen por esa letra o sonido.
    • Buscar cosas que empiecen por…

  • Criterio semántico: acceso a diferentes categorías de palabras en el menor tiempo posible. Podemos incorporar este ejercicio a las diferentes rutinas cotidianas.

    Ejemplo:

    • «Dime todos los nombres de niña (niño, frutas, animales, países, comidas…) que se te ocurran en un minuto».
    • A la hora de la comida: «Vamos a hacer un puré de verduras. ¿Qué verduras conoces?» (el niño/niña accede a la categoría «verduras»).
    • «Vamos a hacer macedonia. ¿Qué frutas conoces?».
    • Otros criterios: «Dime en un minuto diez cosas redondas, suaves, olorosas,…».

Uso de dos canales de forma simultánea

Habilidad para simultanear dos tareas (no muy exigentes a nivel cognitivo) sin que una interfiera en la otra. Utilizaremos la memoria auditiva (número de elementos a recordar en función de la amplitud de memoria del niño) más otra entrada (motora generalmente).

Actividades propuestas
  • El niño/a repite una serie de números (previamente verbalizados por el adulto), mientras dibuja puntos en un papel.
  • El niño/a repite una serie de palabras previamente verbalizadas por el adulto (pueden ser personajes que le gusten, películas, comidas, colores…) mientras guarda juguetes en un cajón, coloca los libros en la estantería, bota una pelota…

Inhibición

Entendemos por inhibición la capacidad para filtrar estímulos irrelevantes para la tarea, así como la habilidad para frenar la respuesta (cognitiva o motora) frente a determinados estímulos.

Actividades propuestas
  • Juegos del tipo go-no go (inhibición motora).

    Ejemplo:

    • «Simón dice».
    • Las estatuas: bailamos y cuando se para la música nos detenemos.
    • Juegos de consignas: contamos una historia y cada vez que salga la palabra XXX nos sentamos; «Cuando dé palmadas saltamos, cuando pare nos tumbamos».
    • Canciones en las que vamos sustituyendo las palabras por gestos.

  • Juegos de inhibición verbal.

    Ejemplo:

    • «Cuando diga SI, tú dices NO» (podemos cambiar las palabras: cuando digo GATO, tu dices PERRO).
    • Tabú (describimos un objeto sin utilizar determinadas palabras).

Flexibilidad

Capacidad para adaptarnos a los cambios (aprender y desaprender), así como para barajar diversas hipótesis a la vista de un problema.

Actividades propuestas
  • Ejercicios de «desaprendizaje» de la tarea anterior. Esta actividad consiste en realizar de forma repetida una tarea sencilla, para que el niño la automatice, y posteriormente modificar la consigna. Verificamos así si el niño tiene capacidad para adaptarse a la nueva consigna o si, por el contrario, persevera en la anterior.

    Ejemplo:

    • «Saltamos cada vez que dé una palmada (varias repeticiones para que el niño/a se acostumbre a la consigna). A continuación saltamos cuando levante las manos».
    • «Vamos a buscar, lo más rápido posible, todas las letras ‘e’ entre un conjunto de letras (varias repeticiones). Ahora tienes que encontrar todas las letras que no sean la ‘e'».
    • «Tienes que salir corriendo cuando cuente hasta tres (varias repeticiones). Ahora tienes que hacerlo cuando cuente hasta cinco».

  • Ejercicios con cambios sutiles en la consigna.

    Ejemplo:

    • Buscamos por casa cosas de color amarillo. Después añadimos: «Ahora buscamos cosas amarillas y que, además, sean alargadas».

  • Búsqueda de diferentes soluciones a un mismo problema: es importante que realicemos esta actividad aprovechando situaciones del día a día y, en particular, en los momentos en los que surjan conflictos.

    Ejemplo:

    • Si se produce una pelea entre hermanos: «Has respondido pegando porque querías el juguete que tiene tu hermana. Vamos a ver juntos de qué otras maneras podrías haberlo hecho».
    • «¿Cómo se te ocurre que podemos ordenar los juguetes?»
    • «No tenemos azúcar, ¿de qué manera podemos preparar esta receta?»
    • Aprovechamos situaciones de juego representativo o simbólico para plantear problemas que los personajes deben resolver.
    • Laberintos y acertijos

Toma de decisiones

Todos los procesos anteriores corresponden a procesos cognitivos fríos, sistemas racionales. Sin embargo, en la última fase de la resolución de problemas –cuando decidimos la respuesta oportuna–, también intervienen los sistemas emocionales (procesos cognitivos calientes). INTUICIÓN.

Actividades propuestas
  • Situaciones de toma de decisión de manera autónoma. Con frecuencia el adulto decide por el niñ@, lo que dificulta la asunción de responsabilidades y el desarrollo autónomo. Debemos dar espacio al niñ@ para que participe activamente en las decisiones cotidianas.

    Ejemplo:

    • Decisión del menú, de la ropa que se va a poner, del lugar al que vamos a ir.
  • Valoración de estilo para la toma de decisiones: en los casos en los que el niño/a sea muy racional (emplea fundamentalmente sistemas fríos), se reforzará el uso combinado con sistemas calientes (emoción). Ante una situación determinada en la que el niño elabore un «plan mental» que le permite decidir entre varias opciones, debemos ayudarle a elegir teniendo en cuenta aspectos tales como «cuál te hace más ilusión», «con cuál te sientes mejor», «cuál crees que te hará estar más contento»….
  • Por el contrario, con aquellos niñ@s que opten fundamentalmente por los sistemas calientes, haremos hincapié en el procesamiento racional descrito

Auto-recompensa

Es la capacidad para premiarnos por el «trabajo bien hecho» y favorecer de esta manera la repetición de los comportamientos adecuados. Esta habilidad se desarrolla con los años, por lo que los niños necesitan recompensas externas (dadas por el adulto) para ir interiorizándola.

Actividades propuestas
  • Dejar espacio para la autocrítica guiada: ¿Cómo lo has hecho?, ¿Te ha parecido difícil?, ¿Te has tenido que esforzar mucho?, ¿Cómo te sientes ahora?, ¿Crees que mereces un premio por todo el esfuerzo que has realizado?

Las vacaciones son el momento perfecto para reforzar las funciones ejecutivas en familia. No dejéis de hacer estas actividades con vuestros niños: les facilitarán en gran medida el comienzo del nuevo curso. Hasta entonces, ¡feliz verano!

Icíar Casado (Psicóloga)

 

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