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Cuentoterapia o el poder de los cuentos

Bajo la designación de «Cuentoterapia», el equipo de Blabla articula una propuesta terapéutica integradora, en la que se incorpora el cuento como una herramienta de apoyo más, con un triple enfoque:

Niños:

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Los cuentos comienzan exponiendo los síntomas de trastornos concretos (TDAH, TEL, etc.) de forma amena y comprensible para que puedan entenderlos fácilmente los niños que los padecen y también sus iguales. Desde el punto de vista terapéutico es importante que el niño sepa lo que le pasa y entienda su sintomatología. Los medios audiovisuales nos proporcionan un eficaz canal para hacerlo, ya que no siempre podemos ofrecer información verbal a niños que no la comprenden o no la procesan de forma adecuada. Además del apoyo visual, el cuento ofrece el beneficio añadido de que el niño se identifica con el personaje –otro niño como él que se enfrenta a sus mismas dificultades–. Cuando entiende lo que le pasa y comprende que no es el único al que le pasa, se reduce en gran medida el nivel de ansiedad y se muestra mucho más receptivo.

Familia:

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Como elemento clave de toda intervención, la familia tiene que entender lo que ocurre a su hijo y por qué se comporta como lo hace. Muchas de las dificultades o complicaciones con las que nos encontramos no se deben tanto al trastorno en sí, como a que la familia no sabe cómo manejar determinadas situaciones al no entender lo que le sucede a su hijo. A través de los cuentos, papás y mamás van desmenuzando el trastorno y comprendiendo cada una de sus manifestaciones.

Profesionales:

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Todos los cuentos siguen una misma estructura: la presentación del personaje, la descripción de una situación y, por último, una resolución que incluye estrategias a través de las cuales el niño compensa y reconduce sus dificultades, adaptándose al entorno que es, en definitiva, lo que buscamos. No se trata de negar o infravalorar esas dificultades ni la importancia del malestar que generan al niño, sino de conocerlas para evitar etiquetas e interpretaciones erróneas. Una vez identificadas, aportamos estrategias compensatorias destinadas a minorar sus repercusiones en el día a día. Esta es la aportación que ofrecemos a los profesionales.


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